martes, 18 de noviembre de 2014

El agua es el elemento y el principio de las cosas.


Desde los principios de la existencia del hombre, la presencia del agua ha sido uno de los ejes fundamentales en los que se ha basado el desarrollo de cualquier asentamiento, ciudad o cultura. Tanto es así que desde las más remotas civilizaciones se ha intentado manipular los caudales de agua para sacarles el máximo rendimiento en la agricultura, abastecimiento urbano, ornamentación, etc.


Es, efectivamente, un liquido vital, del cual no podemos prescindir. El agua, sigue siendo de trascendental importancia en el desarrollo de la humanidad. Muchos pueblos poseen mitologías relacionadas con el agua, que forman parte de sus leyendas. El ser humano, desde sus origenes siempre ha buscado lugares donde hubiese agua, por que sin agua la vida no existe...



Cita
Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".


viernes, 7 de noviembre de 2014

El País de las Maravillas. ¿No es más que un sueño?

Alice Liddell(1852-1934)
El País de las Maravillas es un curioso lugar hallado mágicamente bajo tierra. Este mundo está gobernado por cuatro reyes, el Rey de Corazones, el Rey de Picas, el Rey de Diamantes y el Rey de Tréboles, y por cuatro reinas, la Reina de Corazones, la Reina de Picas, la Reina de Diamantes y la Reina de Tréboles. Sin embargo, los Reyes de Corazones son los que más aparecen y aparentemente los que más gobiernan sobre el mundo.

Alicia descubre después de caer por la madriguera del Conejo Blanco en la novela de Lewis Carroll, Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas. Los habitantes están todos locos, de acuerdo con el Gato de Cheshire, y Alicia se reúne con el Sombrerero Loco, el Conejo Blanco, el Dodo, la Reina de Corazones, la Liebre de Marzo, y muchos otros a lo largo de sus aventuras allí.

Borges (2000) afirma que los libros de Alicia constituyen “una trama de paradojas de orden lógico y metafísico”. El propósito de este trabajo es invertir el contenido de esta tesis para demostrar que las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll conforma, más bien, una trama de paradojas estéticas que se valen de la lógica y de la metafísica como instrumentos para la creación de los eventos, personajes y secuencias narrativas que dan coherencia al mundo de ficción que se presenta.
Symbolic Logic (1892)
Los constructos lógicos provienen, en primera instancia, del propio oficio del escritor, un matemático, maestro de lógica en la Universidad de Oxford, quien considera en su Symbolic Logic (1892) que el universo consta de cosas que se agrupan en clases, una de las cuales es la “clase de las cosas imposibles”, categoría en la que el mismo Borges ubica a los libros de Alicia. Los constructos metafísicos son aportados por la tradición literaria, siendo el lenguaje el instrumento que hace posible la simbiosis entre una y otra clase de constructos y el que genera constantemente una trama de paradojas estéticas en torno a la obra.

Los constructos lógicos y los metafísicos son imposibles de separar en el análisis. Los primeros son consecuencia de los segundos. En efecto, la metafísica, entendida como ciencia que va más allá de la física, abarca el estudio de realidades y de problemas que trascienden la visión del mundo real. Temas como los del ser, el tiempo o la nada pueden ser adscritos a una metafísica.
Los constructos metafísicos permiten enfrentar la realidad maravillosa del mundo de Alicia y una aproximación a la experiencia literaria de un autor como Lewis Carroll. En efecto, como ya se expresó antes, él admite la existencia de la clase de las cosas imposibles. Prevé y anticipa así la teoría sobre los mundos posibles y sus leyes de veracidad en el marco de la teoría de la lógica moderna y de la teoría literaria:

Para fines de la lógica, un mundo posible se puede identificar mediante un conjunto de proposiciones que lo describen verdaderamente. Con esta interpretación de ‘mundo’ uno habla de las proposiciones como verdaderas en un mundo precisamente y no en otro (…) puede ser útil considerar el mundo donde las proposiciones son verdaderas (o falsas) como el mundo interior, mental o cognitivo, y el mundo donde las proposiciones son verdaderas como el mundo exterior (es decir, externo al pensamiento) que está representado por el mundo interior. (J.Lyons, 1997, p. 145-Semántica y lingüística)

Por otra parte, descubre Carroll las formas que asumen lo maravilloso y lo fantástico cuando se comparten intuiciones e imaginerías, en primera instancia, con un auditorio infantil, con un lector que está modelado dentro de la obra y que, por supuesto, no excluye a lectores de otros niveles etarios. La selección de ese auditorio tiene una gran trascendencia porque incorpora dentro de la obra dos elementos claves para la definición de lo que es la literatura infantil como género literario con sus propias especificidades: el juego y la marca del proceso de la enunciación en el enunciado.
Se asume la concepción de Huizinga (1987) quien afirma que la poesía nace del juego y con el juego. Considera que los siguientes rasgos son comunes a la poesía y al juego:

a. Unas acciones desarrolladas dentro de límites de tiempo, espacio y sentido, en un orden que es visible.
b. Sus reglas se aceptan con libertad y fuera de la esfera de la utilidad o de las necesidades materiales.
c. El arrebato y el entusiasmo como formas de ánimo.
d. La acción acompañada de sentimientos de elevación y de tensión, los cuales conducen a la alegría y al abandono.
e. La sinrazón para moverse fuera de los vínculos del entendimiento lógico.
f. Una fantasía exorbitante con la intención de aturdir la imaginación.
g. La seriedad en su ejecución.

Las Aventuras Alicia en el País de la Maravillas es una obra organizada en doce episodios y precedida de un poema, prólogo o proemium. El libro A través del Espejo y lo que Alicia encontró allí, estructurado también en doce episodios, está igualmente precedido de un poemaprólogo, a lo cual se añade una ilustración de un tablero de ajedrez con la jugada de Alicia, diseño estructural que subyace en la obra. La edición de 1896 incluye, además, un prefacio que escribe el autor. En esta presentación sólo se hará referencia al primer libro de Carroll, Alicia en el País de las Maravillas. Las citas en español de este texto se toman de la traducción del año 2000 de Stilman. Las citas en inglés, se toman del hipertexto de la biblioteca electrónica de la Universidad de Virginia: Electronic Text Center, University of Virginia Library.

Semántica y pragmática de la obra
El prefacio de Alicia en el País de las Maravillas

En el poema que precede a esta obra, el autor explica su génesis y delimita las coordenadas que hacen posible su existencia, importantes porque pueden tomarse como definidoras de un género y tipo de literatura, en especial, la infantil que ha sido definida con base en distintas codificaciones: la audiencia, el aporte mitológico, lo realmaravilloso, la aventura con obstáculos, el gigantismo y enanismo, entre otros. (Al respecto, confróntese el trabajo de Ítalo Tedesco, 1997).
En el poema (anexo No.1) que funciona como un prefacio o introducción en Alice’s Adventures in Wonderland se describe el viaje en bote de tres niñas (Prima, Secunda y Tertia) con un viejo amigo (el narrador) a quien ellas le piden que narre una historia, feliz y melancólica, fantástica y no aburrida. Se prefijan así las coordenadas retórico-pragmáticas del texto que, concretamente, en este poema son:

La obra se gesta en un tiempo propicio para el ensueño: una tarde. Es un tiempo que tiene dos características: “golden” y “dreamy”. Con el adjetivo “golden” se reproduce el topos de la edad de oro (aurea aetas) que refiere a la creencia en la existencia de un tiempo óptimo de vida para el hombre, simbolizado por medio de esa edad. Es el paraíso terrenal que el hombre pierde y al cual siempre desea retornar (mito del eterno retorno), edad de felicidad que ha sido identificada con la infancia, con el vientre uterino. Se incluye así el texto dentro de una atmósfera mítica y se preludia el tipo de mundo que pretende plantar Carroll, mundo cuya puerta de entrada es el poema inicial que se está analizando al cual se accede por medio del sueño, de allí el uso de adjetivo “dreamy”.

All in the golden afternoon
Full leisurely we glide...
(En plena tarde dorada
muy lentamente nos deslizamos)
In such an hour
Beneath such dreamy weather,
(… ¡A semejante hora,
bajo este cielo propicio al ensueño)


En la obra los oyentes participan en el curso de la trama, aunque sean poco habilidosos. Es, por una parte, el viejo recurso retórico del topos de la falsa modestia bajo el cual el autor quiere mostrar humildad a la audiencia para ganar su favor. La audiencia infantil guía los remos del discurso de un emisor que se identifica con ella y se funde en una misma persona. Por otra parte, al ser los oyentes (niños) invitados a tomar decisión sobre la materia o asunto del discurso se les arbitra su inteligencia y capacidad.

For both our oars, with little skill,
By little arms are plied,
While little hands make vain pretence
Our wanderings to guide.
(porque nuestros remos, con poca habilidad
son manejados por pequeños brazos
mientras pequeñas manos en vano pretenden
guiar nuestro derrotero)


Se perfila el género literario a utilizar: la literatura infantil con sus propias especificidades Es una literatura en la que la audiencia es una voz que reclama un dinamismo comunicativo, una voz omnipresente que se puede apreciar por medio de indicadores contextuales, una voz que con insistencia reclama nuevas aventuras y peripecias, voz a la que no satisface una historia sencilla y que con candidez formula exigencias imaginativas altas al narrador. Se trata de un género literario que encuentra en Lewis Carroll uno de sus principales precursores.

And ever, as the story drained
The wells of fancy dry,
And faintly strove that weary one
To put the subject by,
`The rest next time’ — `It is next time!’
The happy voices cry.
(Y siempre, cuando la historia agota las fuentes de la imaginación,
y débilmente intenta el narrador cansado
postergar el asunto:
“El resto la próxima vez…” “¡Ésta es la próxima vez!”,
las voces felices exclaman)


La historia contada es absurda. Se amenaza con traspasar los límites del mundo cotidiano, romper con una lógica que permita la entrada a mundos nuevos, la tierra de las maravillas en donde les es posible a los niños interactuar con pájaros y bestias e ir venciendo los obstáculos propios de cada cosmos al cual se ingresa.

There will be nonsense in it!
(será una historia absurda)
In fancy they pursue
The dream-child moving through a land
Of wonders wild and new,
In friendly chat with bird or beast —
And half believe it true.
(en la imaginación ellas persiguen
a la niña del sueño, a través de un país
de nuevas y disparatadas maravillas;
en amistosa charla con aves o con bestias…
y casi lo creen cierto)


El auditorio se entrega a súbito silencio y se engancha con la historia. Reactualiza Carroll las viejas normas del exordium que buscan la benevolencia, la docilidad y la atención del público. (Lausberg, 1983).

Pronto, entregadas a súbito silencio,
En la imaginación ellas persiguen
A la niña del sueño, a través de un país
De nuevas y disparatadas maravillas.

El narrador interactúa con los oyentes: además de insistir en el topos de la falsa modestia, el sujeto de la enunciación afirma la inteligencia de la audiencia infantil, capaz de alianzas para emitir juicios. Se contrapone la debilidad del narrador (“pobre voz”, “narrador cansado”) a la superioridad del auditorio, que ordena y dirige el timón de la aventura (“tres lenguas aliadas”, “voces felices”)

Yet what can one poor voice avail
Against three tongues together?
(¿pero qué puede hacer una pobre voz
contra tres lenguas aliadas?)



Se demuestra, entonces, que el poema-prefacio une a la obra con una tradición literaria en la que en el proemium, bajo fórmulas retóricas estereotipadas, los famosos topoi, (Curtius, 1976), es usado por el autor con una intención bien definida: hacer creíble y veraz su historia delante de un auditorio y construir un juego de verosimilitud, mediante el cual se solicita a este auditorio su atención y su benevolencia.
Además, en este poema introductorio ya se perfilan los constructor metafísicos del poema desde la perspectiva del viaje, fuente de un aprendizaje que se adquiere en contacto con la aventura que permite al sujeto experimentar miedo, temor, angustia, es la aventura onírica que hace crecer y se queda incrustada en el recuerdo y para el recuerdo.

Alice ! a childish story take,
And with a gentle hand
Lay it where Childhood’s dreams are twined
In Memory’s mystic band,
Like pilgrim’s wither’d wreath of flowers
Pluck’d in a far-off land.
( ¡Alicia! Toma esta historia infantil
y con dulce mano ponla
donde los sueños de la Niñez se abrazan
en el místico lazo de la Memoria ,
como marchita guirnalda de peregrino,
recogida en tierra lejana.)


Así pues, este poema-prefacio está salpicado de eventos biográficos y de eventos literarios. Los biográficos hablan sobre la génesis real de la obra, surgida en una excursión en el mes de julio de 1862, cuando Dogson lleva a las tres hermanas Lidell, Lorina Charlotte (13 años), Alice Pleasance (10 años) y Edith (8 años) a remar en el Támesis y les inventa las historias de Alicia a petición de ellas. De este hecho dan cuenta las cartas de Dogson, las del reverendo Duckworth, quien iba en la excursión, y las de la propia Alicia Liddel, de quien toma el nombre la heroína y quien solicitó al autor que reescribiera el relato oral surgido durante el viaje. (Confróntense las notas a las Aventuras de Alicia en el país de las maravillas, de Stilman, 2000).

Coordenadas metafísicas: sueño, fantasía, infancia, mito y literatura

Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas se inicia una tarde en la que Alicia “somnolienta y atontada” se pregunta si “tejer una guirnalda de margaritas valdría la molestia de levantarse y recoger las flores”.
So she was considering in her own mind (as well as she could, for the hot day made her feel very sleepy and stupid) whether the pleasure of making a daisy-chain would be worth the trouble of getting up and picking the daisies,..(Chapter I)

De esta manera, confluyen la “guirnalda del peregrino” que aparece mencionada en el prefacio, que se puede asociar con la edad adulta, la vejez y la muerte, con “la guirnalda de margaritas” que, en contraposición, asociamos con la infancia que es efímera, de naturaleza cambiante, y que sólo la Memoria puede eternizar o detener. La guirnalda se hace, entonces, símbolo de las historias de Alicia, universo en el que todas las acciones se encadenan como en una guirnalda, símbolo de vida y muerte como la flor efímera de la infancia. Al final de la obra, Alicia, al ser despertada por su hermana, exclama:

`Oh, I’ve had such a curious dream!’ said Alice , and she told her sister, as well as she could remember them, all these strange Adventures of hers that you have just been reading about; (Cap. XII)

(-¡Oh, tuve un sueño tan extraño¡ (...) Y le contó a su hermana, lo mejor que pudo recordarlas, todas esas extraordinarias aventuras que ustedes han estado leyendo (p. 114).)

Después de que la hermana escucha el relato de Alicia, ella misma, pensando en la pequeña Alicia y en todas sus maravillosas aventuras, empezó a soñar con el sueño de Alicia y “todo el lugar cobró vida con la extrañas criaturas del sueño de su hermanita” (p. 114): el Conejo Blanco, El Ratón asustado, la Liebre de Marzo, la Reina , el bebé-cerdo, El Grifo, la Falsa Tortuga. Sin embargo, se expresa que la hermana de Alicia sabía que con sólo un abrir de ojos podía hacer que todo se “transformara en obtusa realidad”, con lo cual se asume que la fantasía está tanto en el sueño como en la vigilia, que se puede controlar a voluntad, que los contenidos del sueño contaminan: no sólo son comunicables, sino que pueden ser revividos a plenitud por el otro: la hermana de Alicia soñó el sueño de Alicia.

But her sister sat still just as she left her, leaning her head on her hand, watching the setting sun, and thinking of little Alice and all her wonderful Adventures, till she too began dreaming after a fashion, and this was her dream:
First, she dreamed of little Alice herself, (...)and still as she listened, or seemed to listen, the whole place around her became alive the strange creatures of her little sister’s dream. (Capítulo XII)


(Pero su hermana permaneció sentada como la dejó Alicia, con la cabeza apoyada en la mano, contemplando el ocaso y pensando en la pequeña Alicia y en todas sus maravillosas aventuras, hasta que también ella empezó a soñar a su manera, y éste fue su sueño.
Primero soñó con Alicia misma (…) y mientras la hermana de Alicia escuchaba o parecía escuchar, todo el lugar cobró vida con las extrañas criaturas del sueño de su hermanita. (p. 114).


Lo onírico es una categoría existencial relacionada con el subconsciente, con el mito, con la literatura y el arte. El sueño, actividad natural de la vida humana, es fuente de conocimiento, de enigmas, de imágenes que escapan a la voluntad, al control. Mediante el sueño se asciende y se desciende a zonas desconocidas: el ser se desarticula temporalmente aproximando realidades, buscando respuestas en torno a la propia individualidad o a la naturaleza. El sueño crea “una serie de imágenes aparentemente contradictorias y absurdas, pero contiene un material de pensamientos que, traducido, arroja un sentido claro”. En tal sentido, Jung (1982) distingue entre el pensamiento dirigido y el simbólico. El primero se refiere a la realidad, es dirigido, consciente, verbal, instrumento de cultura. El segundo se mueve hacia atrás, hacia las materias primas del recuerdo, se asocia con el sueño, con la fantasía y el mito. (p. 32).

Los escritores de todas las épocas han tenido presente la relación entre el sueño y la creación. En literatura, el sueño ha sido el motivo o recurso más extendido para la transgresión categorial, paso de un mundo real hacia uno fantástico, o viceversa, ya que la literatura copia la vida en el sentido de que es el sueño el vehículo más utilizado para adentrarnos en el inconsciente, en la locura o perversidad de la propia interioridad, en la prisión o en el único camino posible de libertad. De esta manera, en la Eneida de Virgilio, el héroe que desciende al Averno para reencontrarse con su pasado amoroso y bélico y dejarlo atrás, asciende y sale por la puerta de marfil, la de los falsos sueños, porque él no es una sombra. También el sueño atrapa a Dante en su viaje imaginario a través del infierno para comprender la naturaleza del pecado. Borges (2000) en el prólogo que escribe para la obra de Lewis Carroll cita ejemplos de la filiación existente entre los sueños y la literatura inglesa anterior a este escritor.

El surrealismo, que rechaza la importancia que se le concede al racionalismo y al r einado de una lógica que niega otras formas de conocimiento ligadas a la imaginación y al subconsciente, acepta como válidas las vías de conocimiento propias de una mentalidad mágica, tal como se desarrollan en el discurso infantil o en los pueblos primitivos, en los que privan la imaginación, la intuición, la asociación libre y el mundo de los sueños, vías que permiten el encuentro con lo insólito y lo maravilloso. La función cognoscitiva de la creación surrealista postula la autonomía del arte respecto de la razón, de la moral y de la estética. Los surrealistas asumen la escritura automática como un método de creación en el que se le concede importancia a ciertas formas de asociación como las del sueño y del juego desinteresado del pensamiento con la ausencia de toda vigilancia ejercida por la razón. En tal sentido, se señala aquí que la teoría surrealista ya está esbozada, como praxis literaria, en la obra de Lewis Carroll, quien, como conocedor de la mente infantil, es experto en la creación de atmósferas oníricas: el sueño marca los límites de ambas obras, de las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas y de A través del Espejo. Borges (2000) dice: “continuamente los dos sueños de Alicia bordean la pesadilla” (p. 20). El sueño conecta estas obras de Carroll con el ciclo del mito, el del eterno retorno. En ello cobra importancia la circularidad de lo mítico (guirnalda), y su relación con la búsqueda de respuestas en torno al ser del hombre en la naturaleza. La presencia de lo sobrenatural se torna, entonces, presencia cósmica: lo fantástico y lo onírico se hacen consustanciales con la propia realidad narrada.

Mediante el sueño, como se dijo antes, Alicia accede al mundo maravilloso, “when suddenly a White Rabbit with pink eyes ran close to her” (cuando súbitamente pasó corriendo a su lado un Conejo Blanco, de ojos rosados”, p. 27). El conejo es un personaje recurrente que impulsa la acción en diferentes momentos. Alicia, al entrar en la madriguera de este conejo, cae en un profundo pozo desde donde empieza a descender. El ascenso y descenso del héroe tiene connotaciones simbólicas bien precisas: están asociadas al tema del viaje como objeto de tratamiento estético en la literatura de ficción, desde La Odisea , de Homero. Dentro de la literatura inglesa, antes de Lewis Carroll se insertan en esta tradición de viajes los Cuentos de Canterbury, de Chaucer, Los viajes de Gulliver, de J. Swift, y después de Carrol, el Ulises de Joyce. El descenso del héroe también encuentra una explicación en la crítica psicoanalítica de Joseph Campbell, dentro de la cual se lee como un mitema.

De esta manera, el capítulo I de las Aventuras Alicia en el país de las maravillas marca la entrada del personaje central hacia otra dimensión, en la cual descubre, a través de un estrecho corredor, “the loveliest garden you ever saw” (“el más hermoso jardín que ustedes hayan contemplado nunca”). El jardín también tiene connotaciones simbólicas: el jardín del Edén, el mítico jardín de las Hespérides. Los llamados a la aventura se encuentran con un jardín, lugar de crecimiento interior, lugar por donde se accede por una pequeña puerta. Así pues,llegar al jardín se convierte en la meta de Alicia, pero alcanzar esta meta implica entrar en un mundo de aventuras insólitas y de obstáculos variados relacionados con su tamaño, con sus características como ser humano que proviene de un mundo ordinario, con su desconocimiento de los parámetros bajo los cuales se desarrollan las relaciones del mundo al que ha descendido y en el que vuelve a encontrarse, desde un principio, con el Conejo Blanco, siempre pendiente de que va a llegar tarde.

Los sucesos que Alicia debe vivir en esta nueva dimensión están penetrados por una atmósfera fantástica, razón por la cual dos recursos retóricos tradicionales como son la humanización y la hipérbole permean todo el texto: animales y cosas se humanizan, se exageran rasgos y cualidades para crear un mundo en el cual se encuentran objetos, eventos y situaciones sustentadas en toda una gramática de la fantasía, pero pensada la fantasía, en términos de Tolkien (1966), como la más alta expresión del arte, la forma más pura y potente:

a- Objetos mágicos (llavecita de oro, mesa de tres patas de cristal, caja de cristal, bebedizos, guantes y hongos que hacen crecer y decrecer). Cada uno de estos objetos tiene sus antecedentes en el mundo de la magia y de la alquimia, reclamando con derecho propio su inclusión dentro de una esfera simbólica.
b- Transformaciones mágicas (lágrimas-pozo o Charco de lágrimas, piedras-bombones, piedras-bizcochos).
c- Encuentro y conversaciones con animales que hablan (el Ratón, el pato, el Dodo, el Loro, el Aguilucho, la Oruga Azul , el Sombrerero Loco)

Sin embargo, aunque el personaje se integra con cierta naturalidad al mundo fantástico al cual accede, sus convicciones morales y sus presuposiciones sobre el mundo anterior entran constantemente en contradicción con las de aquél. En relación con la soledad de Alicia, dice Borges (2000):

En el trasfondo de los sueños acecha una resignada y sonriente melancolía; la soledad de Alicia entre sus monstruos refleja la del célibe que tejió la inolvidable fábula. La soledad del hombre que no se atrevió al amor y que no tuvo otros amigos que algunas niñas que el tiempo fue robándole... (pp. 19-20).

Alicia confronta problemas de identidad relacionados con hechos trascendentes como los cambios corporales, el devenir, el ser y la soledad, como expresión de esta contradicción:

Dear, dear! How queer everything is to-day! And yesterday things went on just as usual. I wonder if I’ve been changed in the night? Let me think: was I the same when I got up this morning? I almost think I can remember feeling a little different. But if I’m not the same, the next question is, Who in the world am I? Ah, that’s the great puzzle!’ And she began thinking over all the children she knew that were of the same age as herself, to see if she could have been changed for any of them. (capítulo II)

(-¡Dios mío! ¡Qué extraño es todo hoy! ¡Y ayer todo sucedía de manera normal!... ¿Habré cambiado durante toda la noche? A ver: ¿era la misma esta mañana al levantarme? Casi creo poder recordar que me sentía un poco distinta. Pero si no soy la misma, la cuestión es: ¿quién soy? ¡Ay, ése es el gran misterio! -y se puso a pensar en todas las niñas de su edad que conocía, para ver si era posible si se había convertido en una de ellas). (p. 34).


Este tema es recurrente. Alicia también le expresa a la Oruga : “...yo no soy yo misma”, enunciado que da cuenta no sólo de su crisis de identidad, sino de la conexión entre la metafísica y la psicología, entre el sueño y el mito, entre el mito y el tiempo. En efecto, la crisis de identidad de Alicia se relaciona con la visión del tiempo que se esboza dentro del mundo fantástico donde vive sus aventuras, en el cual no se siente la desesperación de la desintegración de los instantes. En efecto, es un tiempo que no es marcado por ningún reloj, sino que es insinuado, tiempo que puede detenerse para que siempre sean las seis y siempre la hora del té, es la atemporalidad característica del mito, metáfora de la niñez a la que Lewis Carroll nunca quiso renunciar, sino, por el contrario, detener para sí mismo y para cada lector de sus libros.

De la metafísica a la lógica: el juego

A medida que Alicia va viviendo sus aventuras, los constructos lógicos y metafísicos se funden, pues las transformaciones y peripecias que vive son objeto de su propia reflexión, de la propia lógica del lenguaje disparatado, sin control aparente. El discurso de Alicia se torna juego de lenguaje en donde la inversión, la repetición, el trabalenguas, la adivinanza, el anagrama, el acróstico, la paráfrasis de textos y poemas de otros autores, como el que le pide la Tortuga a Alicia que recite (Eres viejo, padre William), se hacen presentes. Consecuencia importante de ello es, entonces, la intertextualidad que hace que los recursos del texto poético se mezclen con los recursos de la prosa, así como con los de la literatura de tradición oral en donde todo apunta a una reflexión continua sobre la lógica del sentido. Así, cuando Alicia comienza a descender por primera vez, va razonando y dentro del sueño se va adormeciendo y empieza a recordar, en particular, a su gatita Dinah:

Dinah my dear! I wish you were down here with me! There are no mice in the air, I’m afraid, but you might catch a bat, and that’s very like a mouse, you know. But do cats eat bats, I wonder?’ And here Alice began to get rather sleepy, and went on saying to herself, in a dreamy sort of way, `Do cats eat bats? Do cats eat bats?’ and sometimes, `Do bats eat cats?’ for, you see, as she couldn’t answer either question, it didn’t much matter which way she put it. She felt that she was dozing off, and had just begun to dream that she was walking hand in hand with Dinah, and saying to her very earnestly, `Now, Dinah, tell me the truth: did you ever eat a bat?’ (Cap. 1)
(¡Dinah querida, me gustaría que estuvieras aquí abajo conmigo¡ Temo que en el aire no hay ratones, pero podrías atrapar un murciélago, y eso se parece mucho a un ratón ¿sabes? ¿pero comen murciélagos los gatos?


Aquí Alicia empezó a adormecerse un poco, y continuó diciéndose como si soñara: -¿Comen murciélagos los gatos? ¿Comen murciélagos los gatos?, y a veces-: “¿Comen gatos los murciélagos?” -porque como no tenía la respuesta para ninguna de las preguntas, no importaba demasiado el modo en que las hiciera.
Sintió que se dormía, y apenas había empezado a soñar que paseaba de la mano con Dinah, y que muy seriamente le preguntaba: “Ahora, Dinah, dime la verdad: ¿alguna vez comiste un murciélago?” (p.29).
En el texto inglés se aprecia mejor el juego de palabras, pues un solo sonido consonántico inicial diferencia a estas palabras: “cat” (gato), “bat” (murciélago) y “rat” (rata): “Do cats eat bats? Do cats eat bats? Do bats eat cats?

Dentro de estos juegos de palabras destaca el famoso sobre la cola del Ratón, que se inicia cuando este personaje dice que contará una “tale” (historia) y Alicia interpreta esta palabra por “tail” (cola), confusión debida al choque de conflicto homofónico: palabras que se pronuncian iguales, pero con distinto significado y grafía. Lo exquisito del asunto es que el equívoco se mantiene y Alicia se representó la “tale” que cuenta el ratón de la forma de una “tail” y así es reproducido, creándose una especie de caligrama, recurso literario que designa a un poema lírico que se distribuye en la página dibujando el objeto sobre el cual versa. En la obra de Carroll, lo curioso es que la asociación es metonímica, no temática, pues el tema del poema no es la cola de un ratón. Por lo tanto, se da una asociación por contigüidad (el ratón es quien cuenta la historia reproducida) y el poema se dispone en forma de cola, figura cónsona con la interpretación que hace Alicia de “tail” por “tale”.

De la metafísica y la lógica a las paradojas estéticas

Las obras de Carroll hacen gala de una imaginería que obliga al lector a la figuración, pues crea personajes que no tienen precedentes o bien a nivel icónico, o bien en la conceptualización que hace el autor de su personalidad, afectando simultáneamente la mente del lector, induciéndolo a la reflexión e incitándolo a la confrontación de las propias ideas: “Si ustedes no saben qué es un Grifo, observen la ilustración” (p. 91), se expresa en la obra.

A esta imaginería habría que añadir el hecho de las paradojas presentes en las situaciones creadas, como por ejemplo el de la Oruga (fase temprana en el crecimiento de una mariposa) fumando y dándole consejos a un ser ya crecido como Alicia a quien le señala el hongo que la puede hacer crecer y decrecer a voluntad. Es ésta una paradoja que puede ser interpretada como la conciencia de una niña dando consejos a un adulto, pero que en el fondo obedece a la lógica que se oculta en el símbolo y que enseña que así como la oruga pasa de un estado de larva a otra, la vida pasa de una manifestación corporal a otra, creciendo y decreciendo hasta la total desintegración a la cual tanto le temía Alicia. ¿Miedo a la muerte? De esta manera, el sueño, o bien la literatura, se convierten en las instancias apropiadas para comunicar los arcanos de mundos inferiores o superiores a los cuales ningún espíritu despierto puede acceder, espíritu que nunca renuncia a la verdad puntual sobre esos mundos.

De la misma manera, es un reto para la imaginación, representan un gato sin cuerpo que desaparece lentamente, “empezando por la punta de la cola y terminando por la sonrisa, que persistió durante algún tiempo después que el resto de él se hubo ido” (p. 70). Situación ésta que induce a Alicia a exclamar: “¡he visto muchas veces gatos sin sonrisa, pero una sonrisa sin gato...! ¡Es la cosa más rara que vi en mi vida!. Sin embargo, la sonrisa del gato de Cheshiere persiste en nuestra imaginación incluida en la cara del gato, pero con la idea de cómo hacerla separar de ese cuerpo y cómo hacer que sea sólo una imagen con movimiento, imagen de risa, de risa de gato.

Otro reto para la imaginación y para el creador está en la casa de la Liebre de Marzo con chimenea en forma de oreja y el techo revestido de piel. ¿Imaginería infantil? ¿Acaso no nos está haciendo reflexionar Lewis Carroll en el hecho de que todos llevamos nuestra casa a cuestas? Libera así al lenguaje artístico del peso de significados lógicos y referenciales estereotipados. Se afianzan los poderes imaginarios y afectivos de la palabra que invitan a la propia configuración personal, a desconstruir y a construir, al hacer, a la creación, creando Lewis Carroll a sus precursores, instaurando una nueva manera de decir y hacer en la literatura y en el arte.

En los años 60 floreció el movimiento hippie en Estados Unidos y desde entonces, se cuestionaron los posibles efectos psicotrópicos que aborda la obra de Carroll. La película producida por Walt Disney, bajo la dirección artística de Mary Blair, se asoció durante unos años a «la cultura de la droga». La cinta, que se proyectaba en las universidades, fue retirada de las facultades porque a la empresa más famosa de dibujos animados no le gustaba que su creación se asociase con los jóvenes hippies.

Charles Lutwidge Dodgson, más conocido por su seudónimo artístico Lewis Carroll, fue un inglés polifacético del siglo XIX; escritor, fotógrafo, matemático, lógico y diácono anglicano. Su salud también fue variada: tartamudo, sordo del oído derecho, tenía artritis y migraña crónica. De pequeño sufrió un trauma infantil porque era zurdo, lo que le obligó a contrarrestar su tendencia natural a utilizar el lado izquierdo. Además se dice, aunque no está demostrado, que en su infancia sufrió abusos sexuales.
Es probable que, para combatir los fuertes dolores de cabeza que sufría Carroll, tomase láudano, un medicamento común de la época compuesto por vino blanco, opio y azafrán. Si se ingería en grandes dosis, producía efectos psicotrópicos. Por las referencias que aparecen en la obra sobre posibles sustancias psicodélicas, se cree que Carroll escribió «Alicia» bajo este brebaje. Y que con su obra intentó describir, a través de sus personajes, los efectos de las drogas alucinógenas.

Desde el primer capítulo se contemplan cambios y transformaciones en el tamaño de Alicia, bien por ingerir dulces, bebidas, o por un trozo de seta que le hace crecer unas cuantas pulgadas. «Un lado te hará crecer y otro menguar», le dijo la oruga a Alicia. Es decir, que el sombrerete le haría aumentar y el talo disminuir. Estas propiedades se describen en ciertos hongos que al comerlos ocasionan alucinaciones relacionadas con el tamaño y las distancias. Por ejemplo con la Amanita Muscaria que produce macropsia o micropsia, un trastorno neurológico, también llamado síndrome de Alicia en el país de las maravillas, que altera la visión de las proporciones de las cosas. Esta enfermedad está relacionada con la migraña pero también con las drogas psicoactivas como el LSD o los hongos.


La Oruga, tumbada en una seta, fuma de su misteriosa narguille (pipa oriental), bosteza, habla a Alicia con voz lánguida y soñolienta. Este insecto puede representar al fumador de opio, ya que, en la época de la sociedad victoriana inglesa, esta sustancia era legal. Uno de los efectos visuales más sorprendentes que la película de Disney ilustró fueron los anillos multicolores que exhalaba la oruga en forma de letras y objetos.

A Carroll le encantaban las niñas, tenía muchas amigas. Se aficionó a conocerlas en los vagones de ferrocarril y en las playas públicas. Llevaba incluso una provisión de imperdibles para sujetarles las faldas, cuando querían andar con los pies metidos en el agua. Consideraba que el cuerpo de las niñas era lo más bello, por eso, pintaba o fotografiaba a muchas de sus amigas desnudas, con el permiso de la madre. «Si tuviese que dibujar o fotografiar a la niña más preciosa del mundo», escribió, «y notase en ella una pudorosa resistencia a quedarse desnuda, consideraría solemne deber para con Dios renunciar por completo a semejante petición».
Para que estos retratos desnudos no crearan complicaciones más tarde a las niñas, dipuso que, a su muerte, fueran destruidos o devueltos a las jóvenes o a sus padres. Al parecer, no ha sobrevivido ninguno.

Cuando Carroll conoció a Alicia Liddell, la niña en la que se inspiró para crear su obra, sintió algo distinto. «He tenido docenas de amiguitas desde tus tiempos», le escribió el inglés «pero han sido algo completamente distinto».

Se ha discutido mucho sobre si Carroll estaba enamorado de Alicia Liddell o no. Aunque no hay ninguna prueba que demuestre que quería casarse con ella o hacerle el amor, su actitud era la de un enamorado. Lo que se sabe es que la señora Liddell notó algo fuera de lo normal, tomó medidas para desalentar el interés de Carroll, y más tarde quemó todas sus primeras cartas a Alicia, cuenta Martin Gardner en la introducción de «Alicia Anotada».

Drogas y psicopatías en «El País de las Maravillas»Carroll era tartamudo y cuando pronunciaba su apellido decía «Do-Do-Dodgson». El Dodo, este ave extinta que aparece en «Alicia en el país de las maravillas», es la caricatura del propio autor. Se dice que las otras aves que están con el dodo son las hermanas de Alice Liddell: el loro es Lorina Charlotte, la hermana mayor; el aguilucho la pequeña Edith; y el pato el reverendo Robinson Duckworth. Carroll, en la obra, les representa en la expedición que hacen para secarse de la humedad del mar en el que se habían sumergido por las lágrimas de Alicia. El autor se inspiró en un viaje que hicieron los cinco, en el que recorrieron ocho kilómetros de río, desde el Puente Folly, cerca de Oxford hasta Godstow.
El Conejo Blanco es el segundo personaje que aparece en el primer capítulo de «Alicia en el país de las maravillas». Se caracteriza porque lleva un reloj de bolsillo en la mano, siempre lleva prisa, y va vestido con chaqueta y chaleco. La rapidez de este pequeño mamífero se ha convertido en una metáfora popular, «seguir al Conejo Blanco», que significa seguir algo o alguien ciegamente, y cuya persecución desenlaza en aventuras.
El Conejo Blanco es el título de una canción,«White Rabbit», del grupo Jefferson Airplane, banda pionera a finales de los 60 del movimiento rock psicodélico influenciado por el LSD. Este tema, con similitudes en los acordes del comienzo del Bolero de Ravel, fue inspirado por esta droga conocida por sus efectos psicológicos, como las alucinaciones, la sinestesia (varias sensaciones de diferentes sentidos en una misma percepción) o la distorsión del tiempo. La canción incluye varios personajes de la historia de Carroll como el conejo blanco, la oruga que fuma, la Reina de Corazones, y los cambios de tamaño por los dulces o las setas.
A mediados del siglo XIX los fabricantes de sombreros estaban todos desquiciados porque en su trabajo utilizaban mercurio, uno de los elementos más tóxicos. Los sombreros se hacían con dos materiales, o con piel de castor, para la gama alta, o de conejo, para los más baratos. Éstos precisaban de un proceso químico para convertirlos en sombrero. Primero se trataban con nitrato de mercurio para alisar el material y darles un tono mate, y después se sumergían en ácido hirviendo para endurecerlos. Los trabajadores estaban en talleres mal acondicionados, sin ventilación, respiraban constantemente vapores tóxicos. De hecho, existe la expresión inglesa, «loco como un sombrerero», que resume este síndrome.

Teófilo Carter (1824-1904) de unos setenta años, por el fotógrafo James Oxford Soames. 
Los síntomas por intoxicación con metales pesados son irritabilidad, hiperactividad, labilidad emocional, timidez y pérdida de memoria. Sin embargo, el Sombrerero Loco de Carroll no presentaba ninguno de ellos; era divertido y estaba obsesionado con el paso del tiempo.
Carroll, para crear a este personaje, se inspiró en Teophilus Carter, un vecino suyo de Oxford que vendía muebles al que llamaban «Sombrerero loco» porque era proclive a las ideas excéntricas y siempre llevaba un sombrero de copa.

Drogas y psicopatías en «El País de las Maravillas»Dodgson representó a Humpty Dumpty –conocido personaje de una canción infantil inglesa que aparece en «Alicia a través del espejo»– , en forma de huevo. Este personaje discute con Alicia sobre el significado lógico de las palabras del «Jabberwocky», un poema absurdo, escrito por el autor británico, considerado como la mejor poesía sin sentido. Esta es la primer estrofa:
Era la parrillhora y los flexiosos tovos
en el cesplejos giroscopiaban, vibrhoradaban.
Frivoserables estaban los borogovos
y los verchinos telehogariados relinchiflaban.
Pero a los neurólogos de la revista «Neurol Neurosurg» lo que les llamó la atención de Humpty Dumpty fue su incapacidad de reconocer caras conocidas, un trastorno cerebral en la percepción del rostro denominado prosopagnosia.
Alicia Anotada
–Si nos volviéramos a ver no te reconocería –replicó Humpty Dumpty en tono malhumorado, dándole a estrechar un dedo–; eres exactamente igual que los demás.
–Hay que fijarse en la cara, por lo general –comentó Alicia en tono pensativo.
–De eso es precisamente de lo que me quejo –dijo Humpty Dumpty–. Tienes la cara exactamente igual que todos los demás: los dos ojos ahí...–señalando su lugar en el aire, con el pulgar–, la nariz en medio, y la boca debajo. Siempre igual. En cambio, si tuvieses los ojos al mismo lado de la nariz, por ejemplo, o la boca en la parte de arriba, eso sí que me serviría de ayuda.
«Pero la vida es observada racionalmente y sin ilusión, parece un disparate contada por un matemático idiota», expresó Martin Gardner en «Alicia Anotada». Lo mejor será que nos dejemos llevar por la lectura sin pararnos a pensar el significado lógico de cada capítulo.

Cartas Ilustradas Thomas Hinde
Charles Lutwidge Dogson escribió un diario durante toda su vida adulta, y aunque no todos los días se registra, mantuvo una crónica detallada de sus actividades, a menudo resumiendo cortos períodos de días, o incluso meses transcurridos. Nueve volúmenes de sus diarios han sobrevivido, que abarca el período 1 de enero 1855 al 23 de diciembre de 1897.

Charles Lutwidge Dogson
El primero de ellos está numerado como el volumen 2 y el último volumen está numerado como el 13.  Los volúmenes 1, 3, 6 y 7 están desaparecidos. El primer biógrafo de Carroll, Stuart Dodgson Collingwood, declaró en una entrevista que Carroll escribió un diario de su décimo año. No sabemos si el volumen 1 cubre el período comprendido entre su 10º año hasta 1854 o si había un volumen o volúmenes que guardaba de niño y los 13 volúmenes numerados comienzan cuando él era un adulto independiente.

Tras la muerte de Carroll en 1898, los diarios manuscritos fueron guardados por los miembros de la familia Dodgson, y fueron trasladados a varios miembros de alto rango de la C.L. Dodgson Estate para su custodia, hasta que fueron adquiridos por la Biblioteca Británica en 1969. Una versión editada fue publicada en el 1950, y el texto completo de todos los 9 volúmenes que sobreviven ahora se ha publicado en una edición ricamente anotada y totalmente indexada, por La Sociedad de Lewis Carroll en 10 volúmenes.

Retrato de la familia de Alice
Alice Liddell (1852-1934), a menudo conocida por su nombre de casada, Alice Hargreaves, es una de las pocas mujeres de la historia en ser inmortalizada en un cuento infantil. Más aún, Alice Liddell no solo fue retratada, sino que fue la fuente de inspiración de una historia seguramente conocida por todos. Hablamos de Alicia en el País de las Maravillas (Alice's Adventures in Wonderland).

Alice Liddell fue la cuarta hija de Lorina Hanna Reeve y Henry Liddell, decano de la Iglesia de Cristo de Oxford. Se crió en compañía de Charles Lutwidge Dodgson, un amigo de la familia, y sus dos hermanas más queridas, Edith y Lorina, con quienes inició, ya en la adolescencia, un largo viaje por Europa, durante el cual entabló un romance fulminante -y clandestino- con el príncipe Leopoldo, el hijo más joven de la reina Victoria de Inglaterra. La evidencia sobre estos amores ilegítimos es muy discutida, aunque podemos pensar a favor de él a causa de dos decisiones: el príncipe bautizó Alice a su primera hija mujer, y fue padrino del primer hijo varón de Alice Liddell, llamado Leopold. Para otros, esta secuencia de casualidades fue una distracción montada para ocultar el verdadero receptáculo de las atenciones del príncipe: Edith, hermana de Alice Liddell.

Los hijos de Henry y Lorina Liddell:

Edward Henry "Harry" Liddell nació 06 de septiembre 1847 en Westminster, Inglaterra y murió 14 de junio de 1911. Se casó con Minny Corry el 13 jun 1876. Ella murió 10 de octubre de 1905. Se volvió a casar a Ethel Sophie Gresham Leveson-Gower en 06 de febrero 1907.


Lorina Charlotte "Ina" Liddell (en la foto derecha con Alice) nació el 11 de mayo 1849 en Westminster y murió 29 de octubre de 1942. Se casó con William Baille Skene el 07 de febrero 1874.

James Arthur Charles Liddell nació 28 de diciembre 1850 en Westminster y murió en Westminster de la escarlatina el 27 de noviembre 1853.

Alice Pleasance Liddell nació 04 de mayo 1852 en Westminster. Ella murió 16 de noviembre 1934 en Westerham, Inglaterra. Alice se crió principalmente en compañía de sus hermanas Lorena y Edith, con quien más tarde hizo una gran gira por Europa.

Se casó con Reginald Gervis Hargreaves en la abadía de Westminster el 15 de septiembre de 1880. Él nació 13 de octubre 1852 en Hardington, Inglaterra y murió 15 de febrero de 1926. Después de su matrimonio, Reginald heredó una fortuna considerable y Alice se convirtió en una sociedad anfitriona señaló. Tuvieron tres hijos: Alan Knyveton Hargraves, Leopold Reginald "Rex" Hargreaves y Caryl Liddell Hargraves. Alan y Leopold murieron ambos en acción en la Primera Guerra Mundial.

Edith Liddell María (en la foto a la derecha con Lorina y Alice) nació 1854 en Westminster y murió 26 de junio de 1876. Edith se comprometió con Aubrey Harcourt de Nuneham y murió, posiblemente de sarampión o peritonitis, poco antes de que fueran a casarse.
Se ha dicho que Alice se convirtió en un interés romántico del príncipe Leopold, el hijo menor de la reina Victoria, pero la evidencia es escasa. Es cierto que el primer hijo de Leopold fue nombrado "Alice" y que actuó como padrino del hijo de Alice, Leopold Reginald Hargreaves. Una de las biografías de Leopold sugiere que es más probable que la hermana de Alicia Edith era la verdadera destinataria de la atención de Leopold.

Rhoda Caroline Anne Liddell nació 1859 en Oxford, Inglaterra, y murió 19 de mayo 1949.

Albert Edward Arthur Liddell nació 1863 en Oxford y murió 28 de mayo 1863.

Violeta Constanza Liddell nació 10 de marzo 1864 en Osford y murió 09 de diciembre 1927.

Sir Frederick Francis Liddell (foto a la izquierda) nació 07 de junio 1865 en Oxford y murió 19 de marzo de 1950. Se casó con Mabel Alice Magniac el 23 jul 1901. Mabel murió 15 de mayo 1959.

Lionel Charles Liddell nació 22 de mayo 1868 en Oxford y murió 21 de marzo de 1942. Se casó con Florence Ella Magniac el 26 abr 1902 Florencia murió 15 de febrero 1942.

Charles Lutwidge Dogson(Lewis Carrol) y Alice
Alice jamás perdió contacto con aquel viejo amigo de la familia, Charles Dodgson, un fotógrafo y matemático veinte años mayor que había adoptado el seudónimo de Lewis Carroll. El vínculo entre ambos surgió en la tarde del 4 de julio de 1862, cuando el joven Charles Dodgson, de casi 30 años, se comprometió a llevar a Alice, de apenas 10, Edith, de 8, y Lorina, de 13, a un día de campo. Para entretener a las muchachas, y acaso para evitar las náuseas que le produjo un largo paseo en bote, Charles comenzó a inventar historias; relatos fantásticos, sin pies ni cabeza, sobre una niña llamada Alice que inconvenientemente se caía en la madriguera de un conejo.

La relación entre Alice Liddell y Charles Dodgson está llena de controversias. Para algunos biógrafos existió una especie de vínculo abominable entre ambos, especialmente de parte de Dodgson, quien se habría enamorado de Alice durante sus primeros años de adolescencia. Para otros, la relación fue meramente platónica, y jamás pasó de una amistad y admiración sinceras. Como se supo a través del diario personal de Charles Dodgon, la historia de Alicia le fue sugerida por el brillo insondable en los ojos de la pequeña Alice Liddell, un pozo que al parecer no tenía fin...

La historia, desde luego, tuvo un gran impacto en las muchachas, que le comentaron el hecho a su padre, Henry Liddell, quien se comunicó rápidamente con Charles Dodgson para que éste se lo escribiera y así regalárselo a sus hijas. Los meses pasaron, hasta que a mediados de noviembre de 1862 Charles se presentó en la casa de los Liddell con un voluminoso manuscrito titulado: Las aventuras subterráneas de Alicia (Alice's Adventures Under Ground).
Henry Liddell.

Al atestiguar la mirada de júbilo de la joven Alice, Charles Dodgson decidió que el cuento quizás era mejor de lo que pensaba. En la primavera de 1863 le envió un manuscrito a un amigo, el escritor George MacDonald, quien se consideró incapaz de juzgarlo, de modo que le cedió el manuscrito a sus hijos. Al parecer, los niños quedaron encantados con el relato, e intimaron al padre a que asista a Charles Dodgson para publicarlo. Un año después, Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (Alice's Adventures in Wonderland) apareció editado con ilustraciones de John Tenniel. El 1871 se publicó una secuela: A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (Through the Looking-Glass and What Alice Found There).

Alicia entra en el espejo. Ilustración de Sir John Tenniel
La medida en que Alice de Dodgson puede ser identificada con Alice Liddell es controvertida. Pero hay al menos tres enlaces directos a ella en sus dos libros: En primer lugar, los puso el 4 de mayo (el cumpleaños de Liddell) y 04 de noviembre (su "medio-cumpleaños). En A través del espejo, la ficción Alice declara que su edad es "siete y medio exactamente", la misma edad que Liddell en esa fecha. En segundo lugar, les dedicó "a Alice Pleasance Liddell". En tercer lugar, hay un poema acróstico (composición poética o normal en la que las letras iniciales, medias o finales de cada verso u oración, leídas en sentido vertical y a veces horizontal, forman un vocablo o una locución.)al final de A través del espejo. Leyendo hacia abajo, tomando la primera letra de cada línea, detalla el nombre completo de Liddell. El poema no tiene título en A través del espejo, pero normalmente se conoce por su primera línea, "Bajo un soleado cielo, una barca"


A boat beneath a sunny sky,
Lingering onward dreamily
In an evening of July –

Children three that nestle near,
Eager eye and willing ear,
Pleased a simple tale to hear –

Long has pales that sunny sky:
Echoes fade and memories die.
Autumn frosts have slain July.

Still she haunts me, phantomwise,
Alice moving under skies
Never seen by waking eyes.

Children yet, the tale to hear,
Eager eye and willing ear,
Lovingly shall nestle near.

In a Wonderland they lie,
Dreaming as the days go by,
Dreaming as the summers die:

Ever drifting down the stream –
Lingering in the golden gleam –
Life, what is it but a dream?
..Bajo un soleado cielo, una barca
se desliza calladamente
en el sueño de una tarde de verano...
Tres niñas se acurrucan muy cerca,
los ojos brillantes, el oído atento;
quisieran oír un sencillo cuento...
Mucho ha ya de aquel soleado cielo,
se apagan sus ecos y su recuerdo...
El gélido otoño ha muerto aquel julio estival.
Mas su espíritu..., aún inquieta mi ánimo:
Alicia deambulando bajo cielos
que nunca ojos mortales vieron.
Aún querrán niños un cuento,
los ojos brillantes, el oído atento,
acurrucándose amorosos a mi lado.
Penetran en un país de maravillas.
Soñando mientras pasan los días,
soñando mientras mueren los estíos.
Siempre deslizándose con la corriente...,
siempre flotando en ese rayo dorado...,
la vida, acaso, ¿no es más que un sueño?
 
El vínculo entre Alice Liddell y Charles L Dodgson se rompió súbitamente en junio de 1863. Todo parece indicar que los Liddell detectaron algunas anomalías en la personalidad de su hija, y se las atribuyeron a la cercanía con el escritor. Este misterio ha generado un amplio campo de especulación. Más aún, la página en el diario íntimo de Charles Dodgson fechada en el momento de la ruptura fue arrancada y jamás fue hallada. Posiblemente una carta de la madre de Alice a Dodgson que decía lo siguiente: 'Ya no es deseable que pase más tiempo con nuestra familia)
http://lewiscarrollsociety.org.uk/pages/aboutcharlesdodgson/diaries/pages.html

En 1926, acosada por deudas, Alice Liddell se vio obligada a vender aquel manuscrito original del relato. Después de la muerte de Reginald, el costo de mantener su hogar, era tal que Alicia encontró necesario vender su copia de las aventuras de Alicia bajo tierra. Se convirtió en la posesión de Eldridge R. Johnson y fue exhibida en la Universidad de Columbia en el centenario del nacimiento de Carroll. Alice tenía 80 años, y fue en esta visita a los Estados Unidos donde conoció a Peter Llewelyn Davies, uno de los hermanos que inspiraron a Peter Pan de JM Barrie. En 1928 fue subastada en Sotheby, logrando la suma de £ 15,400, que fue cuatro veces el precio de reserva. En 1948, cambió de manos una vez más, esta vez para ser comprado por un grupo de empresarios estadounidenses que, a su vez, lo presentaron al Museo Británico, hasta que fue expuesto en el centenario del nacimiento de Charles Dodgson (Lewis Carroll) en 1932. Alice Liddell, de ochenta años, participó en la ceremonia para recibir un doctorado honorario de la Universidad de Columbia. El viaje fue emocionante, pero también agotador, lo que llevo a un diluvio de cartas, y el interés de los medios de comunicación. . Algunos testigos afirmaron que sus ojos efectivamente eran insondables como un abismo, aunque nadie supo detectar si aquella profundidad era parte de la emoción del recuerdo o de un trauma que el tiempo no logró cicatrizar del todo.
La muerte de Alice en 1934 estuvo marcado por un obituario en The Times. Sus cenizas fueron enterradas en la tumba de la familia en Lyndhust, en Hampshire, y está grabado con las siguientes palabras: La tumba de la señora Reginald Hargreaves, la Alicia en Alicia de Lewis Carroll en el país de las maravillas.


https://ia600609.us.archive.org/5/items/AlicesAdventuresUnderGround1864/AlicesAdventuresUnderGround1864.pdf

Cita
Soñar es la actividad estética más antigua.

Fuentes:
http://es.aliceinwonderland.wikia.com/wiki/El_Pa%C3%ADs_de_las_Maravillas
http://lewiscarrollsociety.org.uk/pages/aboutcharlesdodgson/diaries/pages.html
http://elespejogotico.blogspot.com.es/2012/09/alice-liddell-alicia-pais-maravillas.html
http://www.rarenewspapers.com/view/556276?imagelist=1
http://alice.wikia.com/wiki/Mrs._Liddell
http://www.victorianweb.org/espanol/autores/carroll/dreamchild/dreamchild5.html
http://www.gutenberg.org/files/11483/11483-h/11483-h.htm
http://www.afantasticallibrarian.com/2011/09/thomas-hinde-lewis-carroll-looking-glass-letters.html
http://www.biblioteca.org.ar/libros/11391.pdf
http://virtualvictorian.blogspot.com.es/2010/02/real-alice-in-wonderland.html
http://sabian.org/studies_in_alice_1.php
http://www.muyinteresante.es/cultura/preguntas-respuestas/cual-es-la-psicologia-de-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas-511394618716
http://www.abc.es/20120901/cultura/abci-drogas-psicopatias-alicia-carroll-201208311736.html
http://todoloqueustednecesitasaber.blogspot.com.es/2009/06/alicia-en-el-pais-de-las-maravillas.html
https://archive.org/stream/symboliclogic00carr#page/n9/mode/2up
http://www.textosenlinea.com.ar/libros/Lyons%20-%20Sem%C3%A1ntica%20Ling%C3%BC%C3%ADstica.pdf
https://es.scribd.com/doc/47228858/Johan-Huizinga-Homo-Ludens-espanol
http://www.library.virginia.edu/organization/etext/
http://www.scielo.org/php/index.php
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1739130/pdf/v075p01063.pdf
http://metode.cat/es/Revistas/Libros/Alicia-anotada-de-Martin-Gardner
http://verdecafe.wordpress.com/natura/el-sombrerero-toxico/
http://www.the-tls.co.uk/tls/public/article1259474.ece